Marca Trevigiana…el jardín de Venecia
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Cuando se llega en la provincia de Treviso se queda encantados por
la variedad del paisaje y por las atracciones de las ciudades de la
Marca.
Aquí encontrarán deliciosas ciudades de arte que han conservado
intacto el atractivo de antiguo burgo medieval, las villas
venecianas que hacen única la Marca, dulces colinas, productos
típicos excelentes por su agradable estancia.
Una vacación que podrán completar en la mágica Venecia, desde
Treviso alcanzable fácilmente y en breve tiempo, o con un paseo en
el campo veneciano.
Itinerarios
Tan hermosa es Treviso
De vuelta por el casco antiguo o de paseo a lo largo del río
Sile
Treviso tiene una gracia que ninguna otra ciudad tiene.
El casco antiguo les acoge con sus pintadas calles medievales,
costeadas por porches y palacios todavía en parte frescados (ha
sido una de las urbs picta más hermosas de Italia). Muchas son las
cosas por ver: Piazza dei Signori y el Calmaggiore, en el corazón
del centro; sus numerosas e interesantes iglesias, a partir de la
Catedral; el enredo de canales que la hacen fresca ciudad de aguas;
escorzos característicos como la pescadería y el canal de los
Buranelli.
La ciudad es atravesada por el Sile, el río de resurgencia más
largo de Italia. A norte, como a sur, puede ser agradablemente
explorado, entre oasis naturales, antiguos molinos, villas
patronales.
Treviso es ciudad rica en productos de territorio, de la célebre
achicoria roja al dulce tiramisú, que sabe proponerles en gustosas
recetas en sus inconfundibles, típicos, locales.
La Ciudad de los Colores
En el siglo trece la ciudad Alegre pintó los muros de sus
hermosísimos edificios con los colores representativos del
territorio de la Marca. Aún hoy los rojos intensos y los colores
vivarachos, que han hecho de Treviso una de las urbs picta más
hermosa de Italia, se destacan y decoran el casco antiguo.
Capital de la Marca "alegre y amorosa", Treviso presenta un casco
antiguo rico de cosas que ver y gustar. Señalamos el Palacio de los
Trescientos en Piazza dei Signori, el Calmaggiore, la Catedral, el
templo de San Nicoló con la anexa Sala del Capítulo de los
Dominicos pintada por Tomaso de Módena, la Logia de los Caballeros,
Ca' dei Carraresi, el importante museo de Santa Caterina y la nueva
universidad en San Leonardo.
Treviso es una ciudad elegante, rica de tiendas cuidadas, con
escaparates bonitos y siempre puestos al día.
Para conocer la belleza del río Sile se puede visitar, a norte, el
oasis naturalístico de Santa Cristina; a sur, el recorrido
del "Restera", que por kilómetros flanquea el sinuoso curso del río
como en un cuadro naturalístico.
Castelfranco Veneto
En la ciudad-cofre del grande Giorgione
Castelfranco Veneto les acoge con la torre del reloj, espléndida
puerta de entrada circundada por paredes almenadas que conservan
los colores y los perfumes de una larga historia.
El centro del castillo es un verdadero cofre artístico, bien
guardado, que recoge múltiples y significativos estilos
arquitectónicos, de los de huella medieval hasta los edificios de
matriz dieciochesca, entre los que recordamos la Catedral y el
Teatro Académico.
Castelfranco es la ciudad del Giorgione, extraordinario artista del
renacimiento véneto, célebre por cuadros de incomparable belleza,
de la Pala a la Tempestad.
La Pala del Giorgione
La Catedral de la ciudad, realizada por el arquitecto Francesco
Maria Preti, desde 2006 hospeda de nuevo la Pala del Giorgione,
bien restaurada en Venecia: una maravilla de visitar con absoluta
contemplación.
Asolo
En la ciudad joya, musa de los artistas
Asolo es una pequeña joya entre las colinas de la Marca Trevigiana.
Quien la visita es atraído por aquella atmósfera única y mágica que
ha sido fuente de inspiración para artistas de cada época, desde
los tiempos de la Regina Cornaro.
La "ciudad de los ciento horizontes" es considerada hoy uno de los
lugares más hermosos del mundo, con sus pequeñas plazas, escorzos
de rara belleza, paisajes naturales del atractivo romántico y con
vistas panorámicas impresionantes.
El Castillo, de origen medieval, que fue residencia de Caterina
Cornaro y de su corte renacentista, hospeda hoy el teatro dedicado
a Eleonora Duse y todavía conserva la torre del reloj, la torre
mocha y la sala de las audiencias de la reina.
La catedral medieval custodia bonitas obras de Lorenzo Lotto,
mientras que el Palacio della Ragione conserva los frescos del
siglo XVI del Contarini.
Sobre la encantadora plazoleta dedicada a Gabriele d'Annunzio se
asoman Palacio Beltramini y la Casa de la Duse.
A Browning, poeta inglés autor del libro en versos "Asolando", es
titulada una calle con palacios maravillosamente pintados. De no
perder Villa Freya, casa dónde vivió la exploradora Freya Stark y
en cuyos jardines quedan los restos del teatro romano.
Del Canova a Scarpa
Possagno, Maser, Altivole
Un itinerario rico de oportunidades, en el llano "de los
ciento campanarios" entre las colinas asolanas y el Monte
Grappa.
Un paisaje de "ciento horizontes", como escribió Giosué Carducci,
que permite de hundirse en la naturaleza rica de bosques y árboles
de fruta, saboreando las excelencias enogastronómicas de una tierra
generosa y de grandes tradiciones.
Podrán admirar como grandes artistas de muchas épocas, de Andrea
Paladio a Antonio Canova hasta a Carlo Scarpa, hayan sabido
interpretar y valorizar las características de este paisaje, sus
formas armoniosas y sus colores, planeando y construyendo obras
maestras arquitectónicas y artísticas famosas en todo el
mundo.
Possagno hospeda la casa nativa del gran escultor neoclásico
Antonio Canova, el Templo por él querido y planeado y la espléndida
Gipsoteca que recoge calcos, yesos y obras pictóricas.
El genio arquitectónico de Paladio se descubre en la Villa Emo
Capodilista en Fanzolo y en la espléndida Villa de Maser, también
valorizada por los frescos de Paolo Veronese.
En Altivole el Barco de la Reina Cornaro, lugar de convite y
encuentro entre literados, entre los que Pietro Bembo, es el
testimonio de la única corte del siglo XVI en el territorio de la
Serenísima.
En S.Vito se admiran los juegos de luz y agua de la monumental
Tumba Brion, obra maestra de Carlo Scarpa, construida entre el 1970
y el 1975 en el pequeño cementerio del pueblo.
El Montello
entre Naturaleza y recuerdos de la Gran Guerra
He aquí un "monticellus" de veras raro, que perfuma de hierbas y
plantas salvajes. Utilizado hace un tiempo por la Serenísima como
reserva forestal por sus propios barcos, ha sido teatro final de la
Primera Guerra Mundial, de la que conserva importantes testimonios,
monumentos y reliquias.
Merece una parada Giavera del Montello, dónde se encuentran el
sugestivo Cementerio Británico y el Monumento de Giavera a los
mílites desconocidos.
Nervesa Della Battaglia hospeda el imponente Sagrario Militar del
Montello. Siempre en Nervesa, son de visitar: el Museo de la Gran
Guerra, que expone importantes restos históricos, el Barcone del
Genio Pontieri, el monumento del célebre aviador Francesco Baracca
y los restos de la Abadía de San Eustachio, dónde Monseñor Della
Casa compuso el célebre Galateo.
Merodeando por el Montello, absolutamente aconsejada una pausa en
la localidad Santi Angeli, desde la que se goza una hermosísima
vista sobre el Piave.
Por fin, es de admirar el original Museo dello Scarpone en
Montebelluna, dónde es resumida, en varios cuadros y ejemplares, la
historia de la ciudadela trevigiana, capital mundial del calzado
deportivo.
Conegliano
En la elegante ciudad del Cima
Conegliano es una pequeña ciudad renacentista que ofrece con
elegancia alegrías a todos sus visitadores: bellezas históricas y
artísticas, una excelente cocina de territorio, sus vinos célebres
en todo el mundo.
Caminando por las calles del centro, especialmente en la
hermosísima via XX Settembre, se pueden admirar los palacios
históricos y sus magníficos frescos, todavía vivos en los colores y
bien definidos en las imágenes.
En Conegliano no puede faltar una visita a la Catedral del siglo
XIV, que hospeda la magnífica y célebre Pala de Cima de Conegliano.
Del gran pintor coneglianese es posible visitar también la casa,
hoy destinada a museo, situada en la plaza a él titulada. La
Escuela Enológica, fundada en el 1876, fue la primera en Italia y
es considerada hoy, en Italia y en Europa, un punto de referencia
para los estudios de enología.
Respaldada por las empresas de la zona, la escuela es el símbolo de
la tradición vinícola centenaria de este territorio.
Conegliano les acoge con la bonita Escalinata de los Alpinos,
situada frente a la estación.
De aquí puede empezar un relajante paseo entre plazas, finas
tiendas, palacios frescados y espléndidas iglesias.
En Piazza Cima se puede admirar el neoclásico Teatro Accademia y la
galería de la Escuela S. Maria dei Battuti, pintada por el
Pozzoserrato.
Atrayente también el paseo que parte de la sugestiva via Madonna
della Neve, costea las antiguas Muras Carraresas, sube al Castillo
que domina la ciudad en cuya Torre de la Campana es aprestado el
Museo Cívico.
Desde Conegliano sale la Carretera del Prosecco, un burbujeante
recorrido entre los sabores y las fragancias de colinas de verde y
de oro pintadas.
La Carretera del Prosecco
Entre viñas doradas y antiguas parroquias
Entre Conegliano y Valdobbiadene se extiende la Carretera del
Prosecco: parece una única viña entre dulces colinas, de vez en
cuando intervalado por antiguas abadías, árboles seculares y
caseríos rústicos.
A lo largo del recorrido, además de la belleza de un panorama único
en su género, podrán gustar en típicas hosterías las fragancias del
vino de la modernidad por excelencia, también en la versión de
Prosecco superior de Cartizze.
Prosecco en la historia
El comercio de este soberbio vino, presente en el territorio
trevigiano desde siempre, se intensifica en el siglo XIV con
cambios comerciales con las poblaciones alemanas. De Carlos V a
Enrique III, hasta nuestros días, quienquiera haya pasado por las
colinas de la Marca se ha parado a gustar este vino sin tiempo.
Saliendo de la hermosa Conegliano, la Carretera del Prosecco
atraviesa la localidad de Rua di Feletto, surgida alrededor del
antiguo monasterio camaldolese de S. Maria Assunta, pasando luego
por S. Pietro di Feletto, dónde se puede visitar la antigua
Parroquia medieval que conserva espléndidos frescos del 1200.
Además del prosecco, en Refrontolo pueden degustar un óptimo
passito doc, el Marzemino. En esta localidad también merece su
visita el Molinetto de la Croda, extraordinario ejemplo, bonito
como un cuadro, de arquitectura rural del siglo XVI. Solighetto di
Pieve di Soligo hospeda un pequeño museo dedicado a la célebre
cantante lírica Toti Dal Monte: una sugestiva visita antes de
llegar a Valdobbiadene. Ejemplares, la historia de la ciudad
trevigiana, capital mundial del calzado deportivo.
Vittorio Veneto
Entre los dulces declives de la ciudad de la paz
Vittorio Véneto, nacida en el Ochocientos por la unión de los dos
antiguos burgos de Ceneda y Serravalle por voluntad del rey de
Italia, es la ciudad donde el 4 de Noviembre de 1918 se ha
concluido la primera guerra mundial.
De este importante acontecimiento conserva varias señales en su
territorio, primera entre todas su vocación a ser memoria y
auspicio de paz.
Besada por un clima clemente, la "reina" de los prealpes
trevigianos es circundada por unos dulces declives que la protegen
y dan vida a bonitos paisajes naturales.
Muy característicos sus dos burgos: Ceneda, antigua sede
administrativa y obispal y Serravalle, dónde se encuentra la
espléndida Piazza Flaminio toda adoquinada de piedra de
istria.
Muy acogedora, Vittorio Veneto es rica de locales típicos que
proponen una óptima enogastronomía de territorio.
Museo de la Batalla
El museo hospeda una vasta colección de armas de la Gran
Guerra, una colección de teléfonos de campo y una vasta selección
de documentos escritos, mapas topográficos, mecanografiados de
despachos, periódicos, carteles y ejemplos de propaganda de ambas
las formaciones. De visitar, en el burgo de Ceneda, la Catedral, el
castillo de S. Martino, el Museo diocesano en el Seminario Obispal,
el Museo de la Batalla hospedado en la Logia del Cenedese. Siempre
en el burgo de Ceneda, de no perder la espléndida "Anunciación" de
Andrea Previtali, expuesta en la iglesia de S. Maria del Meschio.
Toda de descubrir Serravalle y su gema, Piazza Flaminio, dónde
desprende la Logia Serravallese con la entera fachada decorada por
frescos, inscripciones, escudos de armas y una torre románica. La
Logia también es sede del Museo del Cenedese.
Maravillas pedemontanas
De la selva del Cansiglio a las pendientes de Valdobbiadene
Del gran bosque del Cansiglio, antigua selva equipada para el
turismo ecológico y varios deportes, en Revine Lago, con sus
características casas en piedra; de la espléndida Abadía
cisterciense de Follina, verdadera joya del siglo XIII: una
excursión entre los paisajes naturales y antrópicos de la
Altamarca, acogedores y, aquí y allá, de rara hermosura.
Inbriago, Morlacco, Bastardo, Casatella…
Las tierras de la Pedemontana se distinguen por la producción de
soberbios quesos.
Del Inbriago, recubierto por blandos orujos de las viñas rojas
locales, al Morlaco, que toma su típico sabor de la flora rica y
varia de las alzadas del Grappa. En la Marca además se produce la
Casatella trevigiana, famosa por su cremosidad.
Dos días de aire puro
Antes o después de la excursión en la selva del Cansiglio,
dónde se puede ver también el interesante museo naturalístico, en
localidad Piai les esperan las sugestivas grutas del Calieron:
merecen su visita.
Imperdible la Abadía cisterciense de Follina, uno de los más
relevantes ejemplos de arquitectura tardo - románica, tendente al
gótico, presente en la Marca Trevigiana. Iniciada en el siglo XII,
y acabada en el 1335, también desprende por su bonito claustro.
Óptimo final en Valdobbiadene: brindis de rito con el
Prosecco DOC y gustosas propuestas gastronómicas para reanimar el
espíritu y la alegría de la amistad.
Cultura de Marca
Durante todo el año exposiciones, museos, itinerarios,
manifestaciones en trajes de época
La Marca trevigiana ofrece, en todas las temporadas del año, una
rica oferta cultural que, con varios eventos y exposiciones,
completan y alegran su estancia.
En evidencia: en Treviso, promovidas por la Fundación Cassamarca en
el bonito palacio medieval de Ca' dei Carraresi, las célebres
exposiciones de arte. En los cascos antiguos y burgos de la Marca,
el rico calendario de palios y fiestas en traje que prometen
atmósferas medievales y renacentistas.
A lo largo del Sile
Entre los escenarios sorprendentes del río de
Treviso
El Sile es la ocasión para un itinerario de gran interés
paisajístico e histórico, de recorrer parcialmente caminando o
mejor aún en bicicleta.
Saliendo desde Treviso, zona "Restera", se llega hasta Roncade,
encontrando a lo largo del recorrido los rojos molinos Mandelli,
bonito ejemplo de arqueología industrial, armoniosas villas
venecianas, la Torre de los Carraresi en Casale sul Sile del siglo
XIV, el castillo Giustinian de Roncade.
Un paseo agradable como dentro de un cuadro naturalístico.
Destinación Venecia
Un crucero en confortables motonaves a lo largo del Sile es otro,
interesante modo para descubrir el atractivo de este río inmerso en
el verde y rico de historia.
A norte de la Laguna de Venecia el Parque del río Sile ofrece la
posibilidad de visitar un ambiente maravilloso, rico de fauna y
flora acuática.






